Aspectos Políticos del Avance en una Agenda de Reforma EconómicaCIAPA y Academia de CentroaméricaNUEVO :La economía propone soluciones a los problemas de transformación y distribución de los recursos de la sociedad, como principal vehículo para la maximización de su bienestar material. El paso de un estado de pobreza, caracterizado por la privación, a uno de riqueza, caracterizado por la abundancia, a través del mejor uso de los recursos sociales es la preocupación de las diversas propuestas de desarrollo económico. Siendo del dominio de los economistas, estas propuestas se formulan en el ámbito de la teoría económica. Actualmente se centran en gran parte sobre el papel relativo que deben tener las fuerzas de mercado y la participación estatal en la determinación del quehacer económico. La agenda de reforma económica típicamente refleja movimientos en uno u otro de estos sentidos: de una menor injerencia estatal a un mayor nivel de competencia e iniciativa privada o viceversa. O bien discuten el tipo de intervención deseada por parte del estado, sea en favor de su participación directa en la actividad económica que en el fortalecimiento de su papel accesorio. Pero si bien la materia en discusión es eminentemente económica sus causas y efectos proceden de un origen más amplio. Las fuerzas sociales y políticas son a su vez motivación e instrumento para la transformación económica. Por una parte, los miembros de la sociedad son los únicos beneficiados o perjudicados con la escogencia de una estrategia económica determinada. Por otra parte, ninguna estrategia económica podrá materializarse sin apoyo del aparato político. Las propuestas económicas no pueden generarse abstraídas de su contexto social y político. En efecto, la voluntad política es una precondición vital para el avance de una agenda de reforma económica. El cambio en las condiciones establecidas afecta los intereses creados de grupos de interés que se movilizan efectivamente en su defensa. Esto crea una fuerte inercia que deberá superar cualquier esfuerzo de reforma. Es así como la reforma económica deja de ser exclusivamente económica, adentrándose en aspectos tácticos típicos del ámbito de la política. Más que la bondad teórica de un planteamiento de reforma, las tácticas y estrategias empleadas para su adopción pueden significar la diferencia entre su éxito o su fracaso. Los agentes del cambio tienen que evitar alienar demasiados grupos a la vez y mantener a los grupos opositores potenciales aislados los unos de los otros. Las políticas económicas no pueden verse aisladas. Deben tomar en consideración su impacto sobre una variedad de aspectos tales como los prospectos políticos del gobierno, las presiones políticas de reforma, la seguridad y el prestigio nacional, y la marginación de grupos sociales vulnerables. Lo anterior es particularmente cierto cuando se considera que no existe consenso entre economistas en cuanto se refiere a las propuestas para el desarrollo económico. Las teorías económicas no pueden promoverse como leyes inmutables de aplicación universal. En muchos casos la selección entre alternativas responde a juicios de valor más que a una lógica irrefutable. De ahí que las reformas planteadas requieran contextualizarse dentro de la estructura institucional existente, las circunstancias políticas y económicas del país, y la actitud y eficacia de los diversos grupos de presión en la sociedad. Al plantear la discusión sobre aspectos políticos del avance en una agenda de reforma económica, CIAPA y Academia pretenden examinar las posibilidades de cambio en nuestro país desde esta perspectiva más amplia. Es nuestro objetivo propiciar el análisis de políticas que puedan encaminar al país por una senda de cambio constructivo. Ello implica reconocer que la mejor receta de reforma es inútil si no logra implementarse, y que la implementación a su vez depende de la compaginación de factores económicos, políticos y sociales. Programa - 12 de Mayo, 2000
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